No crea todo lo que se dice por ahí…

Este artículo fue publicado en El Español en Australia el 28 de marzo de 2017

No crea todo lo que se dice por ahí…

Hace muchos años, emigrar a Australia era fácil. Bastaba simplemente tener buena voluntad y un pasaporte. Con el tiempo, el proceso inmigratorio se fue complicando cada vez más y los requisitos fueron mayores y  en todo sentido. Sin embargo, en la mente de muchas personas, facilitar el proceso inmigratorio de alguien sigue siendo simple. Hoy publicaremos la historia de una persona que vino, siguiendo los consejos de un agente de inmigración y desgraciadamente, no tuvo éxito.  Entre paréntesis, el agente de inmigración se ha evaporado.


‘Lo importante es que vengas, después te arreglas’

Marcos y su esposa vivían en su país, donde ambos trabajaban como empleados administrativos y los dos sueldos mensuales no alcanzaban a cubrir dos semanas de alquiler, comida, servicios y transporte. Siguiendo los consejos de un agente de inmigración, Marcos se decidió a venir como estudiante, trayendo a su esposa como secundaria de su visa.

Llegaron a Australia y Marcos estudió inglés durante seis meses. Cuando fue a ver al agente de inmigración éste le aconsejó que debía estudiar ‘algo más’ si tenían intenciones de quedarse permanentemente. Marcos se anotó en una escuela en la ciudad y comenzó a estudiar para ser cocinero. Su tía tenía un restaurant y lo podía ayudar ofreciéndole un contrato de trabajo, ya que como estudiante, trabajaba ya en la cocina las horas permitidas por quincena.

Patrocinio laboral?

Se presentaron las solicitudes y al tiempo el Departamento de Inmigración solicitó información financiera sobre el restaurant. El restaurant para colmos, andaba mal y los dueños no podían hacerse cargo de los gastos, menos aún pagarle el sueldo a Marcos. Hicieron un arreglo privado y Marcos se fue a trabajar a otro lado ya que, para ese momento, su esposa estaba embarazada y él tenía que mantener su hogar. El agente de inmigración tenía todo ‘bajo control’ así que su única preocupación era proveer para su creciente familia.

El rechazo

Un buen día, llegó una carta de Inmigración avisándole al restaurant que la solicitud de patrocinio laboral había sido rechazada. El agente de inmigración aconsejó pedir revisión del caso al Administrative Appeals Tribunal.  Pasó el tiempo y el Tribunal solicitó documentación para considerar la situación. El restaurant siempre tenía una excusa para no presentar los documentos requeridos y un día Marcos se enfrentó con el agente y éste, ni corto ni perezoso, le dijo que no lo podía ayudar más, que buscara un ´abogado´.

Asesoramiento

Cuando Marcos recibió asesoramiento legal adecuado, comprendió muchas cosas. En primer lugar, no era verdad eso de ‘lo importante es que vengas, después te arreglas’. También aprendió que si el restaurant no lo podía emplear más, era obligación suya notificar al Departmento de Inmigración sobre el nuevo empleador, ya que como estudiante, podía seguir trabajando part-time.

Y finalmente se enteró que tendría que haber notificado, dentro de los 14 días de haber sucedido, que su hijo había nacido y que él se había mudado. Y como si eso fuera poco, se enteró que su hijo, a pesar de haber nacido en Australia no era australiano ya que ni él ni su esposa eran residentes permanentes al momento del nacimiento.

Continuar en el Tribunal, le dijo su letrado, hubiera sido intentar revivir a un muerto, ya que no tenía absolutamente ningún caso para defender. A través de su representante retiró su caso en el Tribunal e hizo todos los arreglos para poder irse de Australia legalmente, ya que no descartaba querer venir en el futuro.

Conclusión

Cuál es la conclusión que podemos sacar de este caso? Que no basta sólo con ´llegar´ a Australia, hay que tener una visa válida que permita permanecer. Que el patrocinio laboral es algo serio y no se puede ofrecer trabajo a alguien y después decirle que ´se arregle´.

Las obligaciones legales impuestas al empleador son muchas y onerosas y el Departamento de Inmigración lo sabe y las exige. Y finalmente, cualquier  cambio en las circunstancias personales debe ser notificado al Departamento dentro de 14 días de ocurrido. Y por cualquier cambio se incluye también el hecho de cambiar de empleador. Si tiene duda, consulte. No crea ciegamente todo lo que se dice por ahí.

 

Copyright Silvia P Levame, 2017